lunes, 20 de junio de 2016

ESPACIO SAGRADO

CREAR UN ESPACIO SAGRADO.



Independientemente de si eres una sola persona o de si has formado un
grupo, lo mejor es que, al principio, aprendas a crear el Espacio Sagrado de una
manera formal, para que entiendas como funciona. Para empezar tendrás que
limpiar una zona, no importa si se trata de un lugar dentro o fuera de tu casa, lo
que sí conviene es que te puedas mover tranquilamente por él. No hace falta que
sea muy grande, pero sí lo bastante como para que tú, las personas que trabajen
contigo (si las hay) y todo el equipo y las herramientas que quieras o necesites
utilizar quepan cómodamente en su interior. El Círculo tradicional tiene tres
metros de diámetro, pero quizá no te puedas permitir el lujo de ocupar tanto
espacio. Dentro del mismo tiene que haber un altar (servirá cualquier mesa o
superficie en la que poder poner las cosas que utilizarás). Si tienes pensado
practicar la magia dentro de un edificio, tendrás que incluir algunos objetos que
sirvan para representar a los distintos elementos, por ejemplo, incienso para el
Aire, una vela para el Fuego, un vaso o un plato con agua para el Agua y sal para
la Tierra. Unas imágenes, unas velas u otros objetos te servirán para simbolizar a
la Diosa y al Dios. Los enlaces visuales de este tipo son más importantes cuando
se trabaja en grupo porque todos tienen que estar concentrados en la misma cosa
a la vez. Si tu magia va a depender, por ejemplo, de unas velas, de un talismán o
de otros utensilios físicos, entonces también tendrás que ponerlos sobre el altar
para que más adelante no tengas que abandonar el Espacio Sagrado para
cogerlos.
Quédate de pie en el este y, mirando en al misma dirección, evoca la
imagen que tengas del Aire, la que hayas creado para tales efectos con
anterioridad. Conjura el elemento diciendo:
Invoco al elemento del Aire para que se reúna conmigo en este Círculo.Cuando
sientas su presencia, di:
Bendito seas.Ahora muévete hacia el sur y repite el proceso para conjurar al
elemento del Fuego. En el oeste llama al Agua y en el norte a la Tierra. En
muchos grupos lo que se hace es dibujar un pentagrama (una estrella de cinco
puntas) en el vacío al mismo tiempo que se recitan las palabras. Quédate en el
norte y llama a la Diosa y al Dios diciendo:
Convoco a la Diosa y al Dios para que se unan a mí en estos mis ritos.Visualízalos
llegando desde el norte para acompañarte, y cuando los sientas di:
Bendito seas.A las deidades puedes darles un nombre y una apariencia
definida. De todos modos, trataré este tema más adelante en el libro. Acércate,
por último, al nordeste y con el dedo índice de tu mano fuerte dibuja un círculo
en el aire alrededor del límite exterior del que ya tienes. Mientras lo haces,
visualiza una luz eléctrica azul que se convertirá en una esfera que contendrá en
su interior todo el Círculo, y di:
Concibo este Círculo como un lugar de contención y de protección. Un espacio entre
mundos y un tiempo ajeno al tiempo.Asegúrate de que solapas el punto de inicio con
el del final, y luego añade:
Bendito seas.Ten en cuenta que siempre debes moverte a deosil (en el
sentido de las agujas del reloj) cuando estés trabajando en él.
Una vez terminado el proceso, habrás completado tu Espacio Sagrado y
estará listo para que lleves a cabo cualquier acción mágica que tengas prevista. Lo
normal es que esto incluya cosas como reunir energía, lanzar un hechizo o crear
magia y celebrar el Ritual del Vino y de las tartas, de lo que, por cierto, también
hablaré más adelante. Cuando hayas concluido tu labor mágica, tendrás que
despedir a los elementos y dar las gracias a la Diosa y al Dios.
Dirígete, por tanto, hacia el este y, mirando en la misma dirección, evoca
la imagen que tengas del Aire. Conjúralo diciendo:
Le doy las gracias al elemento del Aire por haberse reunido aquí conmigo, en este
Círculo. Adiós y buena suerte.Deja que la imagen se desvanezca de la forma que ya
has practicado, y cuando sientas que se ha marchado di:
Bendito seas.Muévete ahora hacia el sur y repite el mismo proceso y las
palabras para el elemento del Fuego. En el oeste despide al Agua y en el norte a
la Tierra. Muchos grupos acompañan las palabras dibujando un pentagrama de
destierro para cada elemento. Sigue con la vista hacia el norte y despídete de la
Diosa y del Dios diciendo:
Doy las gracias a la Diosa y al Dios por estar presentes conmigo en mis ritos. Adiós
y buena suerte.Visualízalos regresando al norte y dí:
Benditos seáis.Por último, muévete hacia el nordeste y, con el dedo índice
de tu mano fuerte, dibuja un óvalo en el aire sobre el límite exterior del Círculo.
Esta vez visualiza cómo la esfera eléctrica azul se desvanece y disipa, y añade:
Deshago el Círculo y dejo este lugar como estaba antes.Asegúrate de que solapas
el punto de inicio de óvalo con el del final y luego di:
Bendito seas.También puedes dejar el espacio como estaba, colocando los
muebles en su sitio, etc. Por último, debes comer y beber algo para «conectar con
la tierra» y escribir en el diario, dejando un poco de espacio libre para los
resultados que quizá quieras añadir después.
Aprender y practicar esta manera de crear y de descartar el Espacio Sagrado
es una buena forma de averiguar qué se siente, aunque puedes, por supuesto,
recurrir a un método menos riguroso para hacer magia. Es evidente que no todos
los hechizos pueden esperar a que dispongas de un lugar en el que crear un
Círculo. A veces puede surgirte la necesidad cuando no estés en casa o a solas, y
donde, desde luego, ¡no podrás ponerte a limpiar la zona ni a recitar invocaciones!
Si se da el caso, podrás trabajar mentalmente, es decir, tienes la opción de conjurar
cada elemento, de invitar a las deidades y de pintar los círculos sin necesidad de
moverte físicamente o de hablar en voz alta. 

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